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cocina a baja temperatura

¿Qué es la cocina a baja temperatura? Redescubre el sabor de los alimentos en tu cocina

La cocina a baja temperatura es todo un regalo culinario lleno de sabor y sorprendentes texturas. Una experiencia sensorial al alcance de tu plato.

Saluda a esta técnica culinaria que cambiará tu forma de vivir la cocina.

Pero antes di adiós.

Adiós a esos platos que te quedaron demasiados crudos o demasiado hechos; adiós a los alimentos insípidos, secos o duros como una piedra; adiós a las horas interminables en la cocina con resultados dudosos. Bye, bye…

Ahora sí.

Di “hola” a la cocina a baja temperatura.

A la carne jugosa y melosa, cocinada en su punto exacto; a los pescados de gusto intenso, o a las apetitosas y tiernas verduras; a una cocina tan sencilla como exquisita.

Hasta ahora este método de cocción estaba reservado a los mejores chefs del mundo, pero por suerte, ha llegado a nuestros hogares para que disfrutemos del sabor de la alta cocina en casa. Además, es más fácil de lo que parece.

Te invitamos a descubrir esta fantástica técnica, cuáles son sus beneficios y cómo puedes disfrutar de ella.

¿Qué es la cocina a baja temperatura?

La cocina a baja temperatura es un proceso de cocción con calor suave, es decir, a temperaturas que oscilan entre los 50 °C y 100 °C.

Este tipo de cocina te permite aprovechar todo el potencial del producto: mantiene todas sus propiedades nutricionales; y la textura y el sabor son insuperables.

Esta técnica, en realidad, no tiene ningún secreto y roza el método científico: conoce a la perfección qué tiempo y temperatura son idóneos para cada tipo de alimento.

Busca y encuentra el punto óptimo de cocción.

¿Alguna vez te has preguntado cómo hacen los restaurantes para servir platos tan exquisitos en un tiempo récord? La cocina a baja temperatura es la respuesta.

Entre fogones y la ciencia anda el juego

Esta forma de cocinar es fruto de la investigación de la alta cocina, de la aplicación de la ciencia a la alimentación y la gastronomía.

El control preciso de las condiciones permite obtener exactamente el mismo resultado una y otra vez, rozando así la perfección y el sueño de cualquier profesional (y no tan profesional) de los fogones.

En España, una de las primeras referencias en la cocina a baja temperatura es la El Celler de Can Roca, donde implantaron esta técnica en 1997 y no han dejado de investigar en este sendero.

Este tipo de cocina conserva las propiedades nutricionales de la comida y, además, logra sabores deliciosos y mejores texturas, entre otras ventajas.

El resultado de los platos que preparas no tiene nada que ver con el que se obtiene de una elaboración tradicional de verduras, carnes, pescados, mariscos o huevos.

Las recetas de siempre y hasta los alimentos más humildes se convierten en pequeñas perlas gastronómicas.

Beneficios de la cocina a baja temperatura

Si has llegado hasta aquí, ya puedes intuir algunos de los beneficios de esta técnica de cocción.

Aun así, tenemos algunas reservadas que te van a sorprender.

1. Cocina más saludable y nutritiva

Este método de cocinado afecta de manera diferente, y siempre positiva, a los distintos alimentos, porque mantiene todas sus propiedades nutricionales.

Verduras

En el caso de las verduras se obtiene una menor pérdida de vitaminas y nutrientes, y se conservan mejor las cualidades organolépticas de las verduras cocinadas.

Disfrutarás de la textura y el sabor auténtico de alcachofas, espárragos, cebollas…

Legumbres

Las legumbres secas deben ponerse a remojo antes de su cocción para que queden tiernas, pero el hecho de aislarlas al cocerlas hace que no se diluyan en el agua sus sales y minerales, siendo aún más saludables.

Con la técnica de cocina a baja temperatura, logramos que queden más suaves y sabrosas.

Se convierten así, en un acompañamiento estupendo para otros platos.

Carnes

Las carnes preparadas a baja temperatura quedan notablemente más melosas que cocinadas de cualquier otro modo.

Las carnes rojas y grandes piezas se cuecen en su propio jugo, lo que potencia el sabor y gelifica los tendones y cartílagos, confiriéndoles una textura deliciosa al paladar.

Gracias a esta técnica disfrutas de carnes con grasa entreverada que se deshacen en la boca, como el secreto Duroc, el solomillo de vacuno, o una jugosa pierna de lechazo, de terneza inigualable e intenso sabor.

Pescados

Exactamente igual ocurre con los pescados, que pueden comerse en su punto justo, ese momento en que la pieza se separa por lascas y se deshace en la boca, pero sin llegar desmigarse.

La textura del pescado se mantiene jugosa, incluso en aquellos más fibrosos o con más cantidad de colágeno como la raya, ya que la temperatura constante consigue destensar el músculo.

Imagina deliciosas lascas de bacalao deslizándose por el plato y o que cada bocado del tournedo de salmón te evoque el sabor a mar. O mejor, no lo imagines, disfrútalo.

Marisco

El sabor natural del marisco también se potencia en la cocina a baja temperatura, y en este caso, así como en el del pescado, hay que cuidar con esmero el proceso de conservación.

Huevos

Los huevos también pueden cocinarse a baja temperatura y podría hasta decirse que así se consiguen los huevos perfectos: con la clara cuajada y la yema aún líquida.

¡Imposible pensar en ello sin salivar!

2. Más cantidad y menos merma

La conservación del líquido propio de los alimentos al cocinarlos da lugar a otra de las ventajas de esta técnica culinaria: se reduce la pérdida de materia por debajo del 10 % del peso inicial.

Aunque esto ocurre en general, se percibe de forma mucho más notable en las carnes, ya que son las que más horas de cocción necesitan.

Además, puedes aprovechar el líquido para enriquecer aún más el plato.

3. La versatilidad

Al final se trata de un tipo de cocina muy versátil y no hay alimento que se le resista.

Por ejemplo, carnes fibrosas como las costillas de cerdo o el cordero se rinden a la cocina a baja temperatura, quedando tiernas, jugosas y suaves.

4. La conservación

Otra ventaja es que los alimentos están perfectos de un día para otro, y se conservan en frío más tiempo que cuando son cocinados con otros métodos. Además, se pueden congelar.

Esto nos lleva al siguiente beneficio.

5. Cocina gourmet económica y en pocos minutos

Tienes en tu mesa platos dignos de los mejores restaurantes sin que afecte a la economía familiar.

La buena cocina es para todos los días. ¿No crees?

La cocina a baja temperatura te ofrece infinidad de recetas que podrás preparar en pocos minutos.

6. Antelación

Al tener el producto refrigerado o congelado, prácticamente tienes preparado el alimento.

Solo tendrás que pasarlo por la sartén o el horno unos minutos, y tendrás listo todo un plato gourmet.

De esta forma, podrás organizar comidas y cenas con antelación y ¡facilidad!

Los platos cocinados a baja temperatura requieren muy poco tiempo de elaboración final.

7. Ahorro de energía

Las recetas tradicionales requieren horas de horno.

Las recetas a baja temperatura se elaboran en unos minutos, con el ahorro de energía (y tiempo) que ello supone.

8. Te lo damos hecho

No necesitas saber tiempos ni temperaturas.

Nosotros cocinamos a baja temperatura por ti.

Tú solo tendrás que dar tu toque personal y en pocos minutos tendrás en la mesa un delicioso plato gourmet.

Conclusión

Ya ves que argumentos en torno a esta técnica culinaria no faltan.

Tan solo tienes que probarlo, para descubrir sus beneficios, y disfrutar de un sabor y textura en los alimentos como nunca antes has experimentado.

Y hasta aquí hemos llegado, pero no es una despedida, todo lo contrario: es una bienvenida.
Bienvenida a la cocina fácil y nutritiva y a los platos caseros gourmet.

A la cocina a baja temperatura.

¿Tienes alguna duda? ¿Quieres saber más? Aquí tienes unas deliciosas recetas para comenzar.

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